Por medio de un oficio dirigido a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro anunció que, desde hace tres meses, el acceso a los últimos tres vagones de las líneas 1, 2, 3, 8 y B ya no se restringe después de las 22:00 horas, como sucedía desde hace dos años, debido a una “estrategia de seguridad” implementada por el organismo.

El documento, firmado por Francisco Bojórquez Hernández, ex director general del STC, afirma que la medida ya fue suspendida desde hace tres meses; esto es, desde agosto del año pasado -la carta está fechada el 28 de noviembre de 2012- además de que explica que la disposición “jamás obedeció al deseo de afectar derechos humanos de grupo alguno”.

El 2 de febrero de 2011, el STC emitió un comunicado de prensa en el que anunció el cierre de los últimos tres vagones en las líneas mencionadas a partir de las 10 de la noche; entonces las autoridades del STC explicaron que, a partir de esa hora, el número de pasajeros disminuye, por lo tanto, lo más conveniente era restringir el acceso a estos vagones para brindar seguridad a los pasajeros y reducir los índices de actividades delictivas.

Sin embargo, activistas de la diversidad sexual interpretaron el cierre de los tres últimos vagones como un acto discriminatorio en contra de los usuarios homosexuales, quienes los utilizan como un espacio de “ligue” y convivencia. Ante esto, la CDHDF determinó que esta medida no había sido claramente justificada, por lo que tras una investigación refutó los argumentos del STC Metro y en septiembre del año pasado, emitió la recomendación 12/2012, en la que le hizo una serie de sugerencias, entre ellas, la reapertura de los vagones.

El 11 de octubre de 2012, el STC manifestó su rechazo a la recomendación, debido a que no consideró haber violado los derechos de los usuarios del Metro, tal como lo afirmaba la CDHDF.

Como parte de las facultades de la CDHDF, ésta solicitó al STC que reconsiderara su respuesta, a través del documento CDHDF-DES-2688-12, fechado el 21 de noviembre de 2012; pero nuevamente el sistema de transporte rechazó la recomendación por medio del oficio arriba citado.

Según Bojórquez Hernández, el STC no puede aceptar la recomendación pues esto implicaría “reconocer una violación que nunca ocurrió”, pues asegura, el objetivo de la medida siempre fue salvaguardar la seguridad de los usuarios en los horarios posteriores a las 10 de la noche y disminuir “drásticamente” los índices de delincuencia al interior del STC.

Aunque el STC negó que su decisión tuviera fundamentos homofóbicos y discriminatorios, algunos medios de comunicación dieron a conocer que la medida respondía a una “apropiación” de estos vagones por parte del colectivo gay, particularmente, para tener encuentros sexuales, según lo declarado por el personal del Metro para esos medios.

Además, hay que señalar que la CDHDF recibió las quejas de algunos usuarios del STC en las que manifestaron su inconformidad por el cierre de los vagones, pues estos permanecían fuera de servicio aun cuando en los andenes las personas se aglomeraban y tenían que esperar varios trenes para poder abordar, debido a esto la CDHDF decidió emitir su recomendación.

Fuente: Diario Avanzada

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