Ante la avalancha de personas indocumentadas a la que se enfrenta la administración americana, el Gobierno proyecta legalizar 11 millones de ciudadanos. El martes superó con éxito su paso por el Senado con la aprobación de un proyecto de ley en el Comité Judicial, pero finalmente esa iniciativa fue retirada por la presión de los republicanos. El pleno del Senado comenzará a debatir la reforma en junio.

El texto aprobado de forma preliminar el martes, en una votación de 13 votos a favor contra 5, no es perfecto pero refleja los “principios” esbozados por Obama para la legalización de la población indocumentada. Así lo cree el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Sobre las enmiendas del comité , Carney afirmó que Obama respalda las propuestas del senador demócrata Patrick Lashy para que las parejas entre personas de un mismo sexo puedan regular su situación mediante sus matrimonios con estadounidenses.

El presidente “apoya la enmienda sobre los derechos de individuos de la comunidad LGBT y le gustaría ver que el Congreso la apoya”, declaró Carney en rueda de prensa.

El senador señalo que Obama “también ha dejado claro que no espera conseguir todo lo que quiere en este proyecto de ley. Eso no quiere decir que no luchará por todo lo que quiere, pero entiende que consenso significa que no consigues cada cosa que quieres”.

Tras las fuertes presiones recibidas tras cinco días de debate de enmiendas a la reforma migratoria, Leahy retiró el martes su iniciativa para que ciudadanos legales solicitaran la regulación de sus parejas en los estados donde el matrimonio igualitario está reconocido.

La mayoría de los republicanos se opuso desde el principio a la inclusión de esa enmienda en el proyecto de ley y advirtió de que bloquearían la reforma si se introducía.

En la actualidad, los homosexuales en Estados Unidos no pueden solicitar la legalización de sus parejas extranjeras incluso si están casadas legalmente en el estado en que residen.

Activistas de los derechos de los inmigrantes y de los homosexuales protestaron el mismo día en Miami frente a las oficinas del senador republicano por Florida, Marco Rubio, para que apoye la inclusión de esa enmienda en la reforma migratoria y que deje de atacar a la comunidad inmigrante homosexual.

Fuente: Cáscara Amarga

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