Llegó el mes del amor, los enamorados, las ‘pruebas de amor’ y todas esas ridiculeses que hacen los cursis. Febrero es esa época del año en el que ves a cientos de personas tomadas de la mano, besándose, regalándose (usando) globos, etc., y tú te das cuenta de que lo único que te mantiene caliente por las noches, es tu edredón. Pues, ¡ya no más!

Preocupados por ustedes, decidimos hacer un Manual para Citas, de esta forma podrás escapar del estigma de #ForeverAlone que tanto (nos) agobia. Pon atención, pero sobre todo, pon en práctica estos consejillos:

Ponte en forma.

Si quieres ser un soltero codiciado y no un soltero desquiciado, debes ponerte en forma. No es que seamos superficiales, ni nada por el estilo, pero creemos que la única persona que debe tener boobies en una cita, es la mujer. Así que saca los pants y corre de la comida hasta que dejes de tener forma circular. Ni que estuvieras casado.

Sé interesante.

Nada más aburrido que una persona sin tema de conversación, o que sólo habla de sí mismo, sus logros, sus sueños (que a veces son los mismos) o sus ex. Si has hecho esto, tal vez sea la razón por la que estás leyendo este manual. ¡No lo hagas! Trata ser interesante, lee, sal, conoce el mundo y platica de ello.

Da el primer paso.

Pensemos que ya has superado los dos puntos de arriba y por fin estás decidido a entrarle a esto de las citas. Lo primero que debes hacer, evidentemente, es conseguir una pareja. Aguza la vista y busca a tu posible media naranja, o al menos alguien dentro de tu liga. Si ya la viste, acércate e invítala a salir. Dar el primer paso es muy importante. Así demostrarás confianza en ti mismo y eso es muy importante.

*Si mandas a tus amigos a hablarle a quien te gusta, estás haciendo todo mal.

¡Báñate!

Por fin conseguiste salir con alguien, lo primero que tienes que hacer es bañarte. De verdad, no hay nada peor que un date apestoso. Además de que reduce tus posibildiades de éxito al mínimo. Imagínate estar abrazando a tu chava, mientras sueltas tus líneas más románticas, y que se vea en la penosa necesidad de decirte “¡Qué asco, te apesta la axila!”. Estamos seguros de que nadie quiere vivir algo así. Date un buen chapuzón, ponte loción, péinate y vístete decente.

*Si usas desodorante con fragancia como “loción”, estás haciendo todo mal.

¡Compórtate!

Sabemos que quieres causar una buena impresión en tu cita y eso está bien pero, por favor, no seas déspota con los meseros o quienes te dan algún servicio, es la peor forma de impresionar a una mujer y tu pase directo a la lista de patanes.

No seas amigüi.

Ya hemos hablado de esto, pero es muy importante repetirlo: lo peor que puedes escuchar durante una cita es: “creo que vamos a ser muy buenos amigos”. Porque una vez que caes en la categoría de ‘amigui’ nada es igual. Así que desde el principio muestra tus intenciones de galán. Tampoco exageres, no querrás parecer Palazuelos, mucho menos un tetazo.

El tamaño sí importa.

Todos lo sabemos. El tamaño de tu atención sí importa. Así que procura hacerle caso en todo lo que te diga: sus gustos, sus ideas, sus intereses, su trabajo, etc. Recuerda que estás conociendo a alguien, no sólo buscando sexo y, aún así, debes prestar atención. Si ya fuiste detallista, original, atento, te bañaste y toda la cosa sigue la diversión.

Ponte en forma *guiño*

Ok, pensamos que llegaste hasta este punto y todo salió bien. Te acercaste, la abrazaste y no salió corriendo. ¡Bien! Ahora es cuando debes relucir el galanazo que en realidad eres. Relájate, deja que todo fluya y usa la condición física que lograste en el primer punto.

Esperemos que pongas en practica estos pequeños tip´s  para dejar de ser ese #Foreveralone.

Fuente: Laguna Gay

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