Supongo que me arriesgo a que Don Jaime se encabrone y acuda ante la Ley quejándose del título de esta opinión.

Sobre todo después de que la Suprema de Justicia de la Nación se pronunció de manera reciente sobre ciertos usos que se le dan a estas palabras (puto, maricón y puñal). La SCJN señaló que estas palabras son: “expresiones homófobas constituyen manifestaciones discriminatorias y, en ocasiones, discursos de odio, y se encuentran excluidas de la protección que la Constitución consagra para la libre manifestación de ideas”.

Don Jaime de manera reciente declaró ante laprensa que la Academia Mexicana de la Lengua, sus intelectuales e investigadores interpondrán una queja ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por censurar palabras como: puto, maricón y puñal.

Afirmó que la determinación de la SCJN es un “absurdo”, porque ha intervenido en un tema que no le corresponde, al decir cuál es el uso correcto o incorrecto de la lengua.

Don Jaime, para usar sus palabras comete otro absurdo porque la Academia Mexicana de la Lengua no tiene injerencia en asuntos jurídicos.

Usar las palabras con las que título esta nota es una cuestión discriminatoria, nadie las ha “prohibido” o “censurado” simplemente existe una resolución del máximo tribunal de mi país (y el de Don Jaime) al respecto.

Si Don Jaime se encabrona y se siente ofendido es posible que ambos terminemos ante un juez y dicho juez va a tener que determinar el caso.

Y argumentaré que la SCJN no prohibió nada y que cada quién es libre de fomentar lahomofobia, la discriminación y la intolerancia, cómo en el caso de Don Jaime.

Resulta curioso que el Sr. Labastida no comprenda (o haga como que no comprende) cuando su mismo hermano Francisco Labastida fue descalificado por Vicente Fox llamándole “Lavestida” para denostarle.

Uso y título esta nota con las mismas palabras que el defiende a ver que siente y a ver si así piensa un “poquito” más, nunca con el afán de denostarle u ofenderle. Si el Sr. Labastida es homosexual (como yo) seguramente estará muy acostumbrado a ese tipo de palabras y estará curado de “espanto” si no lo es y por el contrario es un macho homofóbico intolerante, se ofenderá mucho, mucho por que alguien se “atreve” a llamarle así y ese es el meollo del asunto, el uso que a las palabras se les da para ofender, descalificar, denostar a alguien, en este caso a la población homosexual.

Son simples palabras, pero después de las palabras vienen las acciones, las agresiones y los crímenes ojalá que Don Jaime reflexione y entienda que el uso de las palabras (eso sí le corresponde a la institución que dirige) va cambiando y que vivimos tiempos nuevos en donde tenemos que superar ciertos usos a las mismas. No a las palabras en si sino a sus usos. Yo estoy convencido que con la capacidad académica de Don Jaime es posible (supongo).

Fuente: Anodis.com

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