Islandia no se corta un pelo: ha decicido cortar toda relación con Rusia por la reciente ley que pretende prohibir la homosexualidad.

El país nórdico, que fue pionero al elegir a la primera presidenta abiertamente lesbiana, no se anda con tonterías a la hora de dejar clara su posición respecto a los derechos LGBT.

Ha sido el alcalde de Reykjavic, Jón Gnarr, el que ha declarado, de forma oficial, que revisará y romperá toda relación política y cultural con Moscú hasta que los homosexuales no sean perseguidos: “Viendo las políticas rusas respecto a los gays, bisexuales y transexuales, el fiscal del distrito, la oficina de derechos humanos y el alcalde de Reykjavic proponen terminar toda colaboración entre la ciudad y Moscú, en cooperación con el Ministro de Asuntos Exteriores”.

La curiosidad viene de parte del alcalde. Gnarr, que es heterosexual, es un gran luchador por los derechos de los homosexuales, e incluso generó controversia al disfrazarse de mujer en el Pride de 2010 de la capital islandesa.

Vamos, que los islandeses nos dan una envidia total. A nuestro país le falta mucho para que un alcalde actúe así. Aunque tenemos la suerte de no tener las leyes rusas, así que estamos a medio camino. Poco a poco. La prioridad es castigar a Rusia por sus leyes nazis e intentar que las revoquen.

Fuente | CromosomaX

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